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|---|---|---|---|
En la muerte de mi primo Santiago Montes de Oca y | Luisa Pérez de Zambrana | 19 | Deja que ponga en tu sepulcro frío
un ciprés y una triste pasionaria,
y alzando al cielo mística plegaria
sus hojas bañe con el llanto mío
Deja que a impulso del dolor sombrío
al umbral de la tumba solitaria
llore, Santiago, de la suerte varia
ese decreto por demás impío
Que de tu edad en la brillante aurora,
cuando ... |
SALUTACIÓN | Remigio S. Jocson | 20 | ¡Oh, nobles dirigentes de este fanal glorioso,
Egregios paladines del ideal de enseñanza,
Que alumbráis, de nuestro pueblo, la fe y confianza
En futura grandeza de un porvenir hermoso!
El más leal y modesto de vuestros profesores,
Os saluda entusiasta por este galardón,
Que, para él, es un símbolo de los magnos fulgore... |
SAMPAGUITAS – III | Zoilo J. Hilario | 20 | Triunfáis en la gloria de las frescas mañanas
y en nuestras noches plenas de dulces embelesos:
¡la brisa errante os rinde sus cadencias galanas,
os cuenta el tembloroso poema de los besos!
¿Quién diría que faltan en el huerto de Oriente,
dó es perpetuo el ensueño y el amor es sonriente
¿Flores más candorosas que el cel... |
MUSA HISPANISTA | Zoilo J. Hilario | 20 | Con la vista elevada hacia el Parnaso,
cual un Musset, llamé en lengua francesa
a mi Musa; más ésta, cual princesa
henchida de altivez, no me hizo caso.
Volví a invocarla, por salir del paso,
cual un Lord Byron, en la lengua inglesa,
pero !ay! en esta mi segunda empresa
tampoco me oyó y probé otro fracaso,
De nuevo la ... |
MANUEL BERNABÉ – II | Zoilo J. Hilario | 20 | En Madrid, como aquí, pruebas radiantes
de excelsitud dio tu laúd sonoro
hecho de nácar y de cuerdas de oro,
por sus cánticos bellos y vibrantes.
Doquiera declamaste, delirantes
ovaciones y más alto decoro
ganaste, para envidia del canoro
ruiseñor sin par entre aves cantantes.
Procer declamador, si como en vida
cantado... |
SAMPAGUITAS – II | Zoilo J. Hilario | 20 | Yo os amo, sampaguitas, sobre todas las flores,
sobre todos los lirios, sobre todas las rosas,
porque sois los encantos de esta tierra de amores,
porque os aman mis dulces amigas cariñosas;
Sois tan blancas y nítidas como sueños de cana,
como las virginales mejillas de aquella una
que amara el alma mía, por su oriental... |
WINEZCA – I | Isidro Marfori | 20 | Cuán fuerte es el hechizo
que subyuga al poeta!
Tu sonrisa, coqueta,
que bello Paraíso
de placeres me brinda,
que tan solo ilusión
venia corazón?
quieres que a tí me rinda
y venda el ser adusto
al demonio que incita
a que cumpla tu gusto?
Asientes princesita?
Pues bien, ¡yo seré el Fausto
y tú la Margarita! |
VERGELES LÍRICOS | Remigio S. Jocson | 20 | Silencio. Oíd al Poeta que va a pulsar su lira:
El bardo manileño ceñido de laureles,
Nos Irá a deleitar con sabrosas mieles
De panales hibleos por los cuales delira.
Remigio, este cantor que en las musas suspira,
Y cuyo clavileño los celestes vergeles
Recorre al son de Apolo y sus vástagos fieles
Encienden todavía ful... |
WINEZCA – III | Isidro Marfori | 20 | —¡No sufras más! ¡no llores!
Si eres mi esperanza única,
si son tuyas mis flores...
No, no razgues la túnica
de tu espíritu, amigo.
Ausente, sin fortuna,
yo sonaré contigo
en mis noches de luna...
—Sangre y llanto destila
el corazón del vate.
A tu vuelta a Manila
tras el vital embate,
así has dé ser, oh Nhila,
¡para qu... |
ORACION DE PASCUA | Remigio S. Jocson | 20 | ¡Oh santa Pascua, seductora y bella!
me suenan los arpegios de tu brisa
como el vibrar sonoro de una risa
o del arroyo matinal querella.
A tu conjuro cánticos triunfales
llenan los aires en alegre fiesta.
Hay suspiros de amor en la floresta,
aves en fuga, besos, madrigales. . .
Dichoso dio que, ot surgir yo siento
que ... |
MANUEL BERNABÉ – 1 | Zoilo J. Hilario | 20 | Bernabé: hubo real pena fraterna
al saberse por tus co-trovadores
que, viajero en bajel lleno de flores,
ya arribaste a la vasta orilla eterna.
Fue tu gran lira de forma moderna
varonil combatiendo a opresores,
pero, al cantar insólitos loores
a Dios, la Patria y la Dama, fue tierna.
Tu obra Cantos del Trópico demuestr... |
SAMPAGUITAS – I | Zoilo J. Hilario | 20 | ¡Oh, qué adorables eran aquellas manecitas
suaves y virginales, blancas y temblorosas,
que me dieron un día celestes sampaguitas
de blancura eucarística, divinas, olorosas! . . .
Sampaguitas amigas de las morenas niñas,
prestigios inmortales de las patrias campiñas,"
quiero ahora cantaros en mis versos de amor;
y, al q... |
COPA DE GRATITUD | Remigio S. Jocson | 20 | Con la mano temblando de alegría,
Con el alma repleta de emoción,
Brindo por la grandeza de este día
Y es mi copa mi propio corazón. . . .
No es mi vino de néctar ni ambrosía,
No es mi copa de plata y con blasón;
Pero es su albo licor la simpatía,
Con aroma inmortal de devoción. . . .
Asi, en honor de un Hijo de la cie... |
WINEZCA – II | Isidro Marfori | 20 | ¡Aquí tú! i Y éso, éso
que ocultas en la falda?
—Míralo, una guirnalda.
—Hermosa, dame un beso,
sedienta está mi boca.
—Si, y ceñiré tu frente
de sampagas de oriente...
—¡Qué lírica, qué loca!
—Loca cuando adivino
que suenas en el fin
de tu electo caminó?
¿No en mármol de Bodín
quieres verte, divino,
estatua de un jard... |
LA CANCIÓN DEL CREPÚSCULO | Remigio S. Jocson | 20 | [A mi buen amigo el poeta Remigio Jocson.]
Para ahuyentar los miedos del camino
vas cantando en la tarde que declina.
Bien sabes que ser poeta es ser divino,
—y la poesía es ciencia que adivina
todas las emboscadas del Destino—
Tienes el alma enferma de poesia,
de quimeras sonámbulas e ignotas.
Y sientes la inmortal me... |
A LA VIRGEN DEL ROSARIO | Manuel Bernabé | 20 | ¡ Soy infeliz! Mi pensamiento expira
en brazos de una duda asaz tempana:
¿qué importa a mí la inspiración humana,
si aun ignoro si es cierta o si es mentira?
Yo tengo fe, pero mi fe delira;
tengo pasión, pero pasión mundana...
¡ Ay! yo no sé dónde estaré mañana,
con mi fe, con mi pluma y con mi lira.
Pero, no; si es ve... |
EL SÍMBOLO DE LA JUSTICIA | Zoilo J. Hilario | 20 | Sin la Balanza, Themis no podría
pesar bien la evidencia presentada;
y sin su exicial y temible Espada,
la fuerza en que apoyarse no tendría.
Empero, noto falta de poesía
y de acierto en su imagen figurada;
parece impropio que ella esté vendada
en los bonitos ojos, a fe mía
Ciega, como podrá distinguir ella
del oropel ... |
ARENGAS PATRIÓTICAS – I PATRIOTISMO | Zoilo J. Hilario | 20 | Hermanos: Dios nos dio una placentera
Patria que mil ensueños nos sugiere:
Filipinas, do el santo amor no muere
y es eterna la hermosa primavera.
La Patria es como madre verdadera
que nos sostiene, nos ama y nos quiere.
¡Nobles derechos su ley nos confiere!
¡Sombra amorosa nos da su bandera!
Ninguna otra nación en este... |
PATRICIO MARIANO – 1 | Zoilo J. Hilario | 20 | He de procurar en este momento
rendirte una elegía bien sentida,
por lo mismo que tu fuiste en vida
un obrero tenaz del Pensamiento.
Habiendo sido tu mayor intento
formar opinión más vasta y fornida,
con prodigalidad bien ejercida
repartiste la luz de tu talento.
Si te venció la Muerte pavorosa,
al lograr destruir tu v... |
SAMPAGUITAS – IV | Zoilo J. Hilario | 20 | Blancas flores de amor, tan tímidas y buenas,
tan sencillas y suaves, como sueños de niñas,
como amantes caricias de unas manos morenas,
orgullos de los huertos y ubérrimas campiñas:
Escuchad un encargo: creced cuando me muera
con la nota final de mi canción postrera,
al lado de la tumba que guarde mi ilusión;
y perfum... |
CANCION CÍGNEA | Remigio S. Jocson | 20 | [Para el poeta Remigio S. Jocson]
Un bardo de tu talla apolonida,
es por los dioses del Olimpo amado,
y tiene el alma por la Musa herida,
de cuya sangre surge el verso alado.
Y tu debes cantar toda la vida,
mientras te inspira el daimón sagrado;
si enmudeces, la Musa, resentida,
retirará los dones que te ha dado.
Porqu... |
CANTO A FILIPINAS | Remigio S. Jocson | 20 | Mi patria Filipinas, es un nido de ensueños,
Un jardín encantado, de dulces sampaguitas,
Cuya esencia embalsama mis dolores y cuitas,
Y despierta en mi pecho suspiros halagüeños.
Como buen filipino, yo, todos mis empeños
Y energías consagro a las glorias benditas
De mi sagrada patria. ¡Madre!, si necesitas
La sangre de... |
PATRICIO MARIANO – III | Zoilo J. Hilario | 20 | Moriste cuando de santa alegría
la Patria a disfrutar empieza apenas.
Doloroso es morir entre cadenas,
estando por brillar un nuevo día.
A los que saben crear dulce poesía
de la Vida su prosa a manos llenas,
pues escrito está que las almas buenas
deben también probar la pena impía.
Descansa en paz, fecundo novelista,
d... |
CANTO A LA PAZ | Zoilo J. Hilario | 20 | La Paz en la Justicia asegurada
es dicha; es gozo; es gracia; y es consuelo;
en cambio, es causa de quebranto y duelo
la guerra por las madres detestada.
En su Constitución mi Patria amada
prohibe la agresión, siendo su anhelo
hacer siempre imperar en este suelo
y otros pueblos la paz tan deseada.
Ya que prefieres a fl... |
ARENGAS PATRIÓTICAS – II HERMANDAD | Zoilo J. Hilario | 20 | Compatriotas: la madre Filipinas
en hora feliz ha reconquistado
de la Libertad el reino soñado
después de pasar por tantas espinas.
¡Que no le falten las luces divinas
a nuestra Nación en su nuevo estado!
¡Que no minen jamás su altar sagrado
las miras personales y mezquinas!
La Patria nos exhorta, en forma franca,
a re... |
PATRICIO MARIANO – II | Zoilo J. Hilario | 20 | Traductor de los libros rizalinos
al idioma de las masas tagalas;
dramaturgo que diste nuevas galas
a tu dialecto de acentos divinos.
En gvacia a tus ensueños peregrinos;
que los ángeles de radiosas alas
hagan pasar por áureas escalas
tu alma emplazada a célicos destinos!
Por regla general, el mundo abruma
a hidalgos C... |
EL PARQUE SOLITARIO | Evangelina E. Guerrero Zacarías | 20 | Envuelto en sombras duerme en el misterio
de la noche plateada el olvidado
parque; glosa la brisa en el salterio
mágico del frondaje desmayado
leve cantata de sutil pesar.
Surca las ondas una azul estela
que un barco deja sobre el glauco mar.
Un ave pía con fugaz cautela...
Es una queja el canto de la fuente
que va evo... |
WINEZCA – IV | Isidro Marfori | 20 | En busca de la calma
de otro cielo y floresta,
abandonó su fiesta
el ave azul del alma.
Y ¡oh caprichos del sino!
Lejos, muy lejos ella,
se obscurece la estrella
que le alumbra el camino.
Hoy que la oculta un velo
y en su senda de abrojos
no mitigan su anhelo
aquellos labios rojos,
¡ vacía en el pañuelo
el río de sus o... |
CANTO A ESPAÑA | Remigio S. Jocson | 20 | Canto a la madre España, la grande, la gloriosa
Nación que al recorrer la redondez del mundo
Llegó hasta Filipinas, do su fe esplendorosa
Despertara en mi pueblo un cariño profundo-
De glorias españolas, el estruendo rotundo,
Como el gran resultado de savia generosa,
Imprimió en nuestro seno un júbilo jocundo
E hizo de... |
SU MAJESTAD EL BUHO | José Hernández Gavira | 20 | Al rodar incesante de la rueca
del destino, las cosas y los hombres,
rotas las alas y la frente seca,
pasan dejando anónimos los nombres.
Muestra Laqueáis su grotesca mueca
ante el triunfo de graves superhombre?,
sonríe el buho con sonrisa hueca:
"todo es lo mismo, seres y renombres."
Ritma la clepsidra las lentas hora... |
ECCE HOMO | José Hernández Gavira | 20 | No es la gloria del bravo caudillaje,
Ni el gesto de tenaz oposición,
Por lo que el puebla rinde vasallaje
Puestas las manos í-obre el corazón,
Al supremo caudillo del linaje
En cuyo verbo Tuge Xa nación,
En cuyos hechos vése su coraje,
Batallando por nuestra redención.
Es su palabra de expresión sincera
O su mente que... |
VIR BONUS I | Manuel Bernabé | 20 | ¡Señor! Dios te ha llamado a su seno, y te fuiste
como un patriarca viejo, cubierto de laurel;
pero la pluma aquélla que en la niñez nos diste,
huérfana para siempre, llora sobre el papel.
Yunque de los dolores, varón perseverante,
a veces tu caída fué tu mejor victoria:
¡por tus espaldas anchas de espiritual Atlante,
... |
ENIGMÁTICA | Manuel Bernabé | 20 | Flor de pasión, esparces un aroma
que, por sutil, parece de leyenda;
y tu sonrisa, tu mirar, tu idioma
ven amparados por tupida venda.
A escuchar tus gorjeos de paloma,
suelta el alma los fardos en la senda,
gusta contigo la vedada poma
y en impensado edén planta una tienda.
Huerto cerrado, misteriosa llave
del bien y ... |
ELOGIOS A RECTO II | Manuel Bernabé | 20 | Y pues diste en la clave, el misterio
quedó hecho flor en descarnada hoja,
yo vi errar como un ave la congoja
en ciertos allegados de tu imperio.
Tú imaginaste bálsamo y cauterio
de redención sobre la mancha roja;
pero la piel que se quemó se enoja
y da en improvisar un magisterio.
Solo en las sombras es la trama etern... |
FILIPINAS | Adelina Gurrea Monasterio | 20 | Lirio flotante sobre un mar bordado
con blanca espuma en verdes de abedul
nido que envuelto por tupido tul
descansa en un ambiente perfumado.
Tienes en ti bravuras de soldado,
la caridad de Vicente de Paúl
y en tus noches de luna y cielo azul
ensueños de galán enamorado.
Por eso, desde días muy remotos
fuiste de los mo... |
YO CANTO EN TUS FIESTAS... – I | Zoilo J. Hilario | 20 | Yo alzo mi ánfora de plata en honor de tus honores
Y a tu salud bebo el vino que las sílfides morenas
Fabrican en noches blancas de lirismos y dulzores
Con sangre de los ensueños y perfume de azucenas.
Soy el siervo de las Musas a quien diste alas y alientos
¡Para verle hecho un Colón de nuevos mundos de rosas!
Soy el ... |
TALISMÁN | Jesús Balmori | 20 | Como si adivinaras que quería ser bueno,
Arrancar del rosal de mi fé toda espina,
Me diste la medalla que pendía en tu seno,
¡Pétalo perfumado de tu carne divina!
En esta soledad en que mi alma restalla,
Estandarte glorioso por el dolor deshecho,
Prendida a una cadena de oro, tu medalla
¡Es la única oración que tengo s... |
INRI | José Hernández Gavira | 20 | [Para el Día de Difuntos]
Sobre el montón de calcinados huesos,
De cráneos rotos y de esperanzas yertas,
En donde los ensueños yacen presos
En la anquilosis de las cosas muertas,
Cuando el hombre vencido por si mismo
Solo ve en su redor lo inexistente,
Y escéptico, pregona con cinismo,
Que Dios tan solo persistió en su... |
DR. ÁNGEL B. TRINIDAD (I) | Zoilo J. Hilario | 20 | Los esbirros que andaban a tu caza
te cogieron hablando del cercano
triunfal retorno norte-americano
sin temor a la rígida amenaza.
Un verdugo nipón de fiera traza
te ejecutó a mansalva en sitio arcano,
por eso, eres aun, bravo paisano,
un incógnito mártir de la Raza.
Siendo desconocida aun tu fosa,
no puedo poner en e... |
HONORIO VENTURA | Zoilo J. Hilario | 20 | [(Un Ejemplar Servidor Publico)]
En su existencia fue Honorio Ventura
un funcionario público modelo;
cumplía el deber con ferviente celo,
denotando bondad y gran cultura.
A su apellido fiel, trocó en dulzura
lo amargo del ajeno desconsuelo
dando aliento y ayuda al hoble anhelo
de los sumidos en la desventura.
Ventura: ... |
LEANDRO LACÓNICO LUNA | Zoilo J. Hilario | 20 | Buen Don Leandro: cuando dirigías
El Imparcial en mi pueblo nativo,
el culto de las letras era vivo
y pasaban felices nuestros días.
Consagrabas tus nobles energías
de periodista intrépido y activo
a la promoción del bien colectivo
con los editoriales que escribías.
Aun tengo en la memoria bien grabada
aquella periodís... |
BRINDIS | José Hernández Gavira | 20 | Día es de juventud y poesía
este grato momento de la vida,
una fiesta de flores y ambrosía,
una fiesta bucólica y florida.
¡Bebed ! Alzo mi copa como el día
se eleva con la aurora apolonida,
¡bebed! y nuestra lírica ufanía
de ritmos llene la floresta erguida.
¡Ea, artistas! Bebamos por Barbaza
y Hernández, este día de ... |
¡QUÉ ME IMPORTA! | Jesús Balmori | 20 | ¿Qué me importa el dolor que en deshojar se empeña
Todas mis ilusiones de gloria y de fortuna ?
Yo sé que una mujer dulcísima me sueña
Con los ojos llorosos en las noches de luna.
¿Qué me importa que caiga herida mi quimera
Y vaya por la vida en quebranto maltrecho ?
Yo sé que una mujer dulcísima me espera
Con un beso ... |
FLOR DE LIS | Isidro Marfori | 20 | Despiertan en mi alma nostalgias de Francia.
Una señorita arranca del piano
las notas de un vals de seda elegancia
de Francisco Popy, el ritmo lejano...
¡Oh amiga romántica de lírica mano!
tú avivas la llama de mi adormida ansia,
ansia que no sé si es un suelto vano
que ha de morir luego como una fragancia.
Invita ésa ... |
ELOGIOS A RECTO I | Manuel Bernabé | 20 | Claro, tú hicistes un telar de estrellas
manojo de fulgencias y armonías;
a la luz del gran Símbolo, me herías
la vista, joven para cosas bellas.
Tienes la llave del secreto de "ellas"
y de ellos, oh aplaudidas tiranías!
Marina, rosa y luz de las falsías;
Gabriela, la de místicas querellas.
Pues, ¿qué fémina habrá, qué... |
LASTICO-SEXUAL | Manuel Bernabé | 20 | Las once post-meriddem. Y la luna era un hacha
de plata que segaba con su hoja refulgente
los lirios siderales... Pasaba; y, casualmente,
un bebedor de absenta, como una remolacha,
O una caricatura de Mark Twain, enfocaba
su mirada en la gloria de la rubia pareja
alejandro-sixtina: la asnal nariz y oreja
parodiaban los... |
MUJER MODERNA II | Manuel Bernabé | 20 | Mujer, yo te bendigo por lo que tú eres,
por tu alma que es un áureo surtido de salud,
e hilando siempre el lino santo de tus deberes,
no llegarás a vieja: eres la Juventud.
Como el rocío humilde que nieva los rosales,
tienen tus pensamientos tal luz de honestidad,
que no los quiebra el oro de ardientes madrigales,
si ... |
BLASÓN | José Hernández Gavira | 20 | Cual si en tu sangre hubieses la grandeza
Del fiero Don Rodrigo do Vivar,
Sabes tender la mano con nobleza
Y sabes las injurias perdonar.
Blason de bravo y noble caballero,
De aquel que fué jinete del Rocín,
Al filo de tu estoque justiciero
Tiembla el alma cobarde del ruin.
No triunfará la lengua viperina
Que mancilló ... |
INQUIETUD | José Hernández Gavira | 20 | Una vaga inquietud indescriptible
siento en mis noches de nostalgia loca,
preocupación por algo irredimible:
lo que ayer fué, la fresa de una boca.
Pausa... desolación . . . recuerdo horrible
de un pasado que lágrimas provoca,
el presente, el mañana incognoscible,
el tiempo que cual potro se desboca.
Una vaga inquietud... |
¡LO QUE NO SE PUEDE MEDIR! | José Hernández Gavira | 20 | ¡Por qué no le he de ser! Lo he sido,
Lo soy por mi estirpe inmortal,
Por todo lo que yo he sufrido
Y por mi gesta espiritual…
¿A qué negarlo? Soy altivo,
Mas con una noble altivez,
Por las bellezas que yo escribo
Libres de toda ordinariez.
Después de haber amado tanto
De haber vertido amargo llanto
Y al cabo de mucho ... |
SALVE, GENERAL | José Hernández Gavira | 20 | [Al General Antonio LILIA]
Ante la tumba fría que guarda tus despojos,
Como subordinado, me cuadro, General;
Mas, pensando en tu gesta yo me pongo de hinojos
Y en lugar de plegarías te canto un madrigal.
Por tu amor a la patria sufriste sinsabores,
Como es justo que ocurra cuando el hombre es leal
Y Judas envidioso de ... |
MI ADIÓS A ILOILO | Manuel Bernabé | 20 | Antes de abandonarte, ciudad maravillosa,
que ungiste de alegrías mi peregrinación,
quiero dejar prendida en tu escudo una rosa,
que yo he santificado ante el altar de Otón.
La nave lleva al bardo. Pero en la silenciosa
lágrima que yo vierto, queda mi corazón;
y el noble ilongo amigo, como la ilonga hermosa,
vivirán po... |
HOLOCAUSTO | Manuel Bernabé | 20 | En la eterna tragedia de la suerte
que Dios a tus amores encadena,
he de esquivar, ¡ oh trágica morena!
la trágica locura de quererte.
¿Qué podrá hacer mi corazón si advierte
que, con sólo adentrarse en la colmena,
la abeja loca que de amores pena
sería presa estéril de la muerte?
Mares de luz se cruzan en tus ojos,
rí... |
AMÉRICA | Adelina Gurrea Monasterio | 20 | Tesoro, aunque una sombra te mecía
en el mar del misterio más profundo,
fuiste llave y abriste para el mundo
las puertas de una ciencia que nacía.
Venciste al fanatismo que quería
poner límite al genio vagabundo,
sin ver que éste podía, en un segundo,
huir y hallar contigo nueva vía.
Y hoy se postra la tierra ante tu o... |
CARTA BREVE | Isidro Marfori | 20 | [A Pilar]
Amada mía, aquí estoy, alejado
del mundo de las locas vanidades,
reflejando en un libro de verdades
la esencia del presente y del pasado.
Por el amor que un día me has jurado,
vendrás conmigo a estas soledades,
y en lugar de un ruido de ciudades,
escucharás los versos de tu amado.
Juntos bajo la sombra de un ... |
YO CANTO EN TUS FIESTAS... – II | Zoilo J. Hilario | 20 | Periódico: sé como siempre de las fúlgidas estrellas
Que sirven de eternos faros a las siervas muchedumbres,
No te hagan torcer el paso las espinas y centellas.
Sunsum Corda! Triunfo y gloria se conquistan en las cumbres.
Hoy que, como rosas frágiles, cual banderas de batallas,
Caen las mismas ideas ante los bárbaros f... |
EN EL COLUMPIO | Jesús Balmori | 20 | Vuela el columpio tenso de dos añosos nangkas
Mientras todo lo llenas de risas y de aromas.
Y de entre los encajes de tus enaguas blancas
Surgen tus pies desnudos, blancos como palomas.
Se cayeron tus corchos y yerran en la brisa
Tus cabellos flotantes y negros de tagala.
Marchitado el pañuelo de tu mustia camisa
Sobre... |
MARÍA | Jesús Balmori | 20 | Adornando la bóveda del cielo
En la noche del tiempo tenebrosa
Resplandece la luna silenciosa
Matizando de lúa su negro velo.
Describiendo entre tanto con su vuelo
Filigrana fantástica y hermosa
Que retrata en las olas caprichosa
Sus orlas de granate y terciopelo:
Cuando en la negra noche de la vida
Perdido el hombre e... |
ROMAN OZAETA | Zoilo J. Hilario | 20 | [(Un Grao Jurista)]
Trazar deseo en versos imparciales
de un gran ex-Magistvado la silueta
recto cual cedro fué Román Ozaeta
a! dar su juicio en las lizas legales.
Los medros de los cuerpos judiciales
tuvo él, cual Secretario, como meta,
y actuó con mente ecuánime y quieta
en los altos consejos nacionales.
Aun hoy cual... |
ANTONIO CLIMACO | Zoilo J. Hilario | 20 | Predilecto Toñing, bardo cebuano,
cantor de nuestra Patria y su gloria:
vence al Olvido tu grata memoria
por los versos que hiciste en castellano.
Tu estilo, al cantar flores, fué galano,
y épico, al loar Héroes de la Historia.
Dejaste una brillante ejecutoria
de gentil caballero parnasiano.
En cambio del poema de alto... |
A MI REINA | Jesús Balmori | 20 | María: Tú dormías dulce y serenamente
En tu lecho de plumas y flores perfumadas,
Porque eres la encantada, bellísima durmiente,
¡Que suspira en el oro de los cuentos de hadas!
El dragón de la gloria con sus ganas hirientes
Y sus alas de fuego velaba tus sonrisas,
Y por no despertarte se callaban las fuentes,
[Se callab... |
FILIPINAS ANTE SU DIOS | Jesús Balmori | 20 | Cristo, óyeme. Yo soy tu sierva del Oriente,
La eternamente uncida a tu divino amor;
La que te halla en la luz de su aurora naciente
Como te halló en la triste noche de su dolor.
Yo soy tu esclava. Cristo. Me llamo Filipinas,
Y como Tú en el Gólgota, bañada en sombra y luz,
Llevé sobre mi frente un puñado de espinas,
Y... |
DESPEDIDA | Isidro Marfori | 20 | Es fuerza que me aleje,
oh nifia angelical!
El destino fatal
me impone que te deje...
Cruel tirano del alma,
vuelve a empujarme en medio
de los mares del tedio
y arrancarme la calma...
Dame tn último beso,
dame tu último abrazo.
¡Quién sabe si tu exceso
de pena es mi fracaso!
Amor sin egoísmo,
¿siempre serás el mismo? |
ENVÍO | Manuel Bernabé | 20 | ¡ Reina Herminia! Por tu halo de primores,
fragancia de joyantes juventudes,
ha volcado el jardín todas sus flores
y la poesía todos sus laúdes.
Es tu estructura de ánfora, y tus labios
visión de sangre que en la luz se irisa.
Tú eres la cifra de los pueblos sabios
que ven el porvenir en tu sonrisa.
Suba a tu alcázar, ... |
ESPAÑA | Adelina Gurrea Monasterio | 20 | ¡Ella! La que buscando por los mares
nidos hechos de flores y de risas,
dejaba para ofrenda de sus misas
almas, fe y preces sobre sus altares.
¡Ella! La que llevando en sus cantares
bálsamos saturados de sonrisas,
nostálgias aspiraba con las brisas
de un mundo, que la hablaba de sus lares.
¡Ella! La enamorada del Orien... |
QUISICOSAS I DE MI VIDA | Manuel Bernabé | 20 | El mal del siglo tiene su tentáculo:
misógino, andorrero, ultramontano,
me obligo a refugiarme en mi habitáculo,
cazando moscas como un Domiciano.
Diógenes socarrón, de pelo en pecho,
a la intemperie el cuero y sin recinto,
repta como una sierpe hasta mi lecho
la cortesana Lais de Corinto.
Mi nuevo amor es una forma ló... |
APOTESIS | Manuel Bernabé | 20 | Ya estás durmiendo en el solar, señora,
que soñaste en la eterna despedida,
y ya en tu esposo se labró la herida...
¡oh, triunfos de la Triste Segadora!
Ya la Nación su desventura llora;
Cebú te abre su entraña estremecida,
y he aquí a los diez amores de tu vida,
que te buscan aurora tras aurora.
Como una llama a otras... |
EL SEÑOR PODEROSO CARNAVAL | José Hernández Gavira | 20 | Es un señor de medieval grandeza
Que a todos brinda sus galantes dones,
Tiene un altar radiante a la belleza
Y es fuego vivo en nuestros corazones.
Con prodigiosa y sin igual largueza
Reparte sus tesoros y blasones,
Es por su estirpe y su inmortal proeza
El mago dios de nuestras ilusiones.
¿Qué hay de extraño que avive... |
DESPERTAR | José Hernández Gavira | 20 | Mas, después, viene el sol del nuevo día
a romper el encanto seductor;
lo que fué ensueño en la quietud sombría
es hoy motivo de algo inquietador. . -
Viene el tedio y perdura la agonía
de nuestra carne que agotó el amor,
cuando en la negra noche se encendía
una llama de vivo resplandor...
Y frente a la verdad abrumado... |
SOÑÉ – I | Isidro Marfori | 20 | soñé que había muerto. Mi lira muda y quieta,
al frío de mi invierno, se helaba en un rincón...
El cielo de la dicha y el dolor del poeta
ya no cantaba el ave azul de la ilusión.
Los perros de la envidia que á mi paso ladraron,
Al son de la campana que dijo mi agonía,
hallándome cadáver, espantados aullaron,
en medio d... |
A ROMAN JOVEN | José Hernández Gavira | 20 | Se secarán las rosas del tributo
Postumo en homenaje al cuerpo inerte;
Y luego, el tiempo borraría el luto
Conque boy encubre el corazón la muerta
Poco n poco, la humana pleitesía
Te hundirá en el abismo del olvido,
Y en brazos del dolor la poesía
En lo infinito elevará su nido.
Mas, siguiendo la ley de nuestra vida
Qu... |
¡NUNCA MAS! | José Hernández Gavira | 20 | ¡Nunca mas! ¡Nunca mas! ¡Cuanto vacío!
¡Lo que no ha de volver ! ¡ Desolación !
¡Que inmensa soledad y cuanto frío
se siente en el desierto corazón!
Y cuanto miedo «de morir, Dios mío,
cuanto temor por nuestra redención,
las mismas ansias de Rubén Darío
y una sed infinita de ilusión.
¡Nunca mas! ¡Nunca mas! Cuanto sarc... |
ELOGIO DE LA REINA III | Manuel Bernabé | 20 | ¡Cebuanos! De rodillas para decir su nombre,
que es música y arrullo y llama de pasión:
sea un altar Cecilia en donde rece el hombre,
poniendo de incensario cada uno el corazón.
¡Emperatriz! Tu imperio no morirá en la historia,
porque no está teñido en sangre ni dolor;
porque el amor de un pueblo fué escala de tu glori... |
AMOR INDIO | Manuel Bernabé | 20 | Hay un poco de sol. Labriego hermano,
ve a recoger las zarzas del sendero,
que cuando pase aquélla que más quiero
no se hiera las plantas ni la mano.
Cuando la mires asomada al llano,
la tez de rosa y el andar ligero,
tiéndela el parasol, y el sol de enero
ceda al imperio de mi amor galano.
Soy el amor de la leyenda an... |
HELADA | Isidro Marfori | 20 | La noche es de oro y plata. En el silencio augusto
en que flota el aroma de las brisas inquietas,
hay románticas notas de armonías secretas
que portan la nostalgia de un ensuefto venusto...
¡Mágica está la noche de los brunos poetas!
...Pero ésta noche llora mi espíritu infausto
y entre los mudos nichos de mi pateón ad... |
HERÁLDICA – III | Manuel Bernabé | 20 | Somos las rosas del Oriente hermoso,
cuidadas por divino Jardinero;
Jesús Sacramentado es nuestro Esposo,
porque su amor es nuestro amor primero.
Nuestro escudo es la vara de virtudes
que florece en amor todos los días;
nuestra voz es un salmo de laúdes,
y somos por María, las Marías.
Mientras exista un alma sin fortun... |
FILIPINA DE AYER | Jesús Balmori | 20 | Filipina de ayer, mujer dulce y santera,
De cabellera larga como un velo oloroso;
De serena mirada y de humilde manera;
Envuelta en dignidad y silencio y reposo.
Filipina de ayer, pura como una flor;
Plena de elevación y luz como una llama;
Que nunca te atrevías a mirar al amor,
¡Tú que supiste amar como ya no se ama!
... |
ENCARGO | Zoilo J. Hilario | 20 | Cuando una guerra que tina de púrpura las campiñas
estalle y me muera bajo el pendón de tres colores,
tú, virgen encantadora, dulce entre todas las niñas,
de cabellos magdalénicos, princesa de los amores,
busca mi cuerpo caído bajo el palio de los cielos
y besado por las auras que murmuran en sus vuelos
canciones apoca... |
LA MOSCA | Zoilo J. Hilario | 20 | [(Un Insecto Audaz) A una buena amiga]
A la sombra de la amistad más pura,
en un balcón, sentados frente a frente,
mientras el Sol se hundía en Occidente
charlábamos de música y pintura.
Estaba en su apogeo tu hermosura,
y mi juventud en su etapa ardiente;
yo te hacía preguntas de un creyente
y tú me respondías con dul... |
LAUDANZA | Zoilo J. Hilario | 20 | General Roxas, hijo favorito
de la Patria: ¡loor a tu coraje!
Por tu salvación damos homenaje
de honda gratitud al Ser Infinito.
Durante el cautiverio inaudito
no desmentiste tu heroico linaje.
Ni al halago ni a la presión salvaje
cedió tu fortaleza de granito!
Abnegado patriota: luz febea
tus sublimes y límpidos blaso... |
ROMÁNTICA | Zoilo J. Hilario | 20 | Tú, sobre todos mis sueños, tú, sobre todas mis flores
y para gloria de glorias, sobre mi alma y corazón.
Tú, sobre todos mis versos, sobre todos mis dolores,
tú sola en mi mundo azul como si tú fueras Dios:
Princesa mía, amor mío, rosa entre todas las rosas,
seamos dos Cristos de pié sobre el duelo universal.
Así mejo... |
LAS TUMBAS ANÓNIMAS | Jesús Balmori | 20 | tumbas desparramadas por doquiera,
Abiertas en la noche de la Historia,
Sin una cruz que os sirva de cimera,
¡Ni una luz que os recuerde a la memoria!
Surcos que en la lejana sementera
Sois un puñado de mortal escoria;
De vosotros brotó nuestra bandera,
¡Como una flor divina de la gloria!
Si el amor no os consagra con ... |
HERÁLDICA – II | Manuel Bernabé | 20 | Es su color azul, azul celeste,
amor y preferencia de María;
Ella lo quiso al escoger su veste
bajo la azul diafanidad del día.
Su albura tiene del candor de un niño,
nieve del valle derretida en ampos;
blancura de las pieles del armiño
y del lirio escondido de los campos.
Es su amarillo Sol de Eucaristía;
su rosa el t... |
ALMAS ENFERMAS | Isidro Marfori | 20 | Un joven decadente. En su mirada obscura
na adivina que una pesadilla en asecho
ln oprime el corazón, lo anega de amargura...
Las tres, y en vano busca el reposo en su lecho.
-lista mujer, musita, no me será perjura?
ii Despreciará algún día el pacto que hemos hecho?
\M nieve de su amor seguirá siendo pura?—
Pronto sin... |
LA ROSA QUE ME DISTE | Manuel Bernabé | 20 | Se ha secado la rosa que me diste,
en el alado círculo de un día,
y su matiz de oro y poesía,
encanto de los ojos, ya no existe.
El corazón, empero, se resiste
a juntarse a la rosa en su agonía,
que, marchitas sus hojas, todavía
vive en ellas el alma que pusiste.
Compadezco tu suerte, rosa hermana:
un viento cruel arra... |
ELOGIO DE LA REINA II | Manuel Bernabé | 20 | Porque tú eres Cebú. En la sonrisa varia
que repartes mostrando la hilera de tus dientes,
pareces esta dulce ciudad hospitalaria
que, con miel en los labios, va llamando a las gentes.
Y así como cuando andas se aroman los senderos,
el alma de tu tierra perfuma voluntades;
y si cuando tú miras, enciendes los luceros,
es... |
MI RISA LOCA | José Hernández Gavira | 20 | Yo me río del paria que me insulta
porque es el dolor mi única riqueza,
y yo me río de la raza inculta
ignara del valor de la pobreza.
Es un apostrofe mi risa culta,
símbolo de mi ingénita grandeza,
cuando me río de la gente estulta
que pasa sin saber lo que es belleza.
Y es mi risa tan loca que provoca
un rictus ideog... |
NUESTRO DON JUAN TENORIO | José Hernández Gavira | 20 | Es algo que deslustra el libro de la gesta,
ese espíritu inquieto de nuestra juventud,
cuando en noches de luna con el puñal se apreste
íi desfacer entuertos en la mano el laud;
cuando en noches de luna, muy tranquilo y sin prisar
canta Don Juan sus coplas desbordantes de amor,
¡presto a vender el alma por la dubia son... |
SOÑÉ – II | Isidro Marfori | 20 | Anunciaban mi triunfo las trompas de la Fama
á la Posteridad. Ganada era la cumbre,
las rosas y laureles del sempiterno drama
del Mundo. ¡Mío el culto de una eran muchedumbre
Y al ver que mi escultura, la efigie del artista,
se alzaba en los jardines de un Versalles de Oriente,
mi ambición de grandeza, mi fiebre de con... |
AMAITAKO | José Hernández Gavira | 20 | Sed tengo. Padre Mío, sed ardiente
de infinitas dulzuras celestiales;
Sed ardiente de nueva fe ferviente
Que mi alma cure de sus torpes males.
Sed, Padre Eterno, para que en la mente
de los hombres perduren mis ideales,
y no muera en la tierra Tu simiente,
y viva Tu razón en los mortales.
Sed, a que sean con mi fin, cr... |
BALINTAWAK | José Hernández Gavira | 20 | ¡Tu vives! Mientras Átropos maldita
hila y la nueva gente te rechaza,
te embriagas del olor de sampaguita,
Balintawak, legado de una raza;
de una raza mejor que esta que incita
a sellar nuestros labios con mordaza,
a hacer de cada hogar, lugar de cita,
y volver cada templo en una plaza.
Antes de renunciar tu estirpe re... |
QUISICOSAS II CUADRO MAÑANERO | Manuel Bernabé | 20 | Amanece en el barrio. Desde el borde
del río vecinal al lugarejo,
suena el abecedario monocorde
de la rana y la marcha del cangrejo.
Un genuflexional talabartero,
asiento de la flema y de la grasa,
con el rostro redondo como un cero,
y una labrada tez como la pasa;
dispone de perfil, frente a un cachito
de cristal azog... |
BRINDIS CARNAVALESCO II | Manuel Bernabé | 20 | Brindo también por estas Musas de carne y hueso,
que vierten tropicales esencias de ilusiones,
cortesanas que flechan en un rapto inconfeso,
como Eros sagitario, todos los corazones.
Parecen por lo raro de su culta elegancia
y por la orfebrería de sus torsos de luz,
divinidades frívolas escapadas de Francia,
o sultanas... |
CASTIDAD | Manuel Bernabé | 20 | Mujer, ¿te acuerdas? Con la sien caída,
en tu palor marmóreo de azucena,
tú desleías, como un alma buena,
todo el rosal de una ilusión perdida.
Aquella tarde fué. No sé si herida
en la raíz de tu virtud serena,
mi audacia fácil añadió otra pena
al calvario de penas de tu vida.
Llorabas y reías. De tu boca,
rojo nidal d... |
ET INCARNATUS EST. | Jesús Balmori | 20 | El guerrero español y el Señor boholano
Se encontraron, buscándose, bajo la noche bruna.
Legaspi se llamaba el Capitán hispano.
El Señor de Bohol, el Raja Sicatuna.
Se besaron. Y urdieron abrirse mutuamente
Una herida en la vena donde su sangre ardía.
Para mezclar su vida, y consagrarla ardiente
En un cáliz : [ Tu sant... |
ITE MISSA EST | Jesús Balmori | 20 | El santo sacrificio de amor ha terminado.
Murió como un suspiro el rito delirante.
Y del templo desierto ante al altar sagrado,
Ya no está de rodillas el sacerdote amante.
En las altas ventanas de cristal de colores
Cesaron su batir las alas de las aves;
Es la noche del templo, sin luna, sin fervores,
Sin siquiera fant... |
ESCALERA DE ORO | Zoilo J. Hilario | 20 | El cielo prometido a los cristianos
es reino de venturas perennales,
do imparte Dios sus gracias paternales
desde su solio no hecho de manos.
Al cielo de esplendores soberanos
no logran, en sus vuelos capitales,
llegar las bellas águilas reales,
ni los más portentosos aeroplanos.
Pero podréis vosotras, buenas almas,
su... |
¡ESPAÑA! MI MUSA SE ARRODILLA A TUS PIES... | Zoilo J. Hilario | 20 | España, inmortal España, floresta de los claveles,
vieja madre cariñosa de la Sultana de Oriente,
patria de bravos guerreros, patria de eternos laureles,
patria de nuestros amigos, oh gloria del Occidente:
Yo te amo por tu armonioso y dulce lenguaje de oro»
por tus huellas en mi Patria y por tu nombre sonoro,
y hoy mi ... |
A CRISTO REY | Zoilo J. Hilario | 20 | Bello Jesús de mis santos amores,
modelo de paciencia y de dulzura,
evoco hoy tu simpática figura
en medio de poéticos fulgores.
En parábolas llenas de hermosura
expresaste conceptos superiores
que infunden al espíritu vigores
en horas de infortunio y desventura.
Cuando me siento asaz desesperado
en esta dolorosa y tri... |
ROSAS | Jesús Balmori | 20 | Te acuerdas tú de aquella noche que en el Estudio
De la Estación de Radio, nimbada de esplendor,
Un puñado de rosas que te di fué el preludio
De esta nuestra encantada opereta de amor ?
Tus manos se llenaban con los pétalos rojos
Y las verdes espinas de mi amante oblación;
Y reías, reías con tu boca y tus ojos,
Sin sab... |
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